
La policía colombiana reprimió la manifestación de jóvenes contra visita de Bush
inSurGente(A.M.).- En Colombia las cosas están cambiando aceleradamente haciendo tambalear al presidente siervofascista, Uribe. Como manifestarse en el país del Plan Colombia y del gobierno paramilitar es como sentenciarse a muerte, son los jóvenes los que están rompiendo el terror. Uribe caerá en avalancha de pueblo. La visita de Bush ha supuesto un intento de reforzamiento –totalmente inútil, ya- de la alianza antiguerrillera con los paramilitares y el Departamento de Estado, de consolidación de los acuerdos de subordinación militar continental y plena del estado oligárquico a los EEUU –reedición de la doctrina de la seguridad hemisférica-, y de creación del centro de irradiación del ALCA (Acuerdo de Libre Comercio para América Latina). Al revés de cómo lo presenta Falsimedia, Bush va a remolque de Hugo Chávez. Monroe corriendo detrás de Bolivar.
Bogotá, 11 mar (PL) Fuerzas antimotines de la policía colombiana reprimieron hoy a cientos de manifestantes en el centro de esta capital, quienes repudian la visita al país del presidente norteamericano, George W. Bush. Los participantes en la protesta quemaron cerca de una veintena de banderas de Estados Unidos y afiches con la figura de Bush, así como corearon consignas contra la presencia del jefe de la Casa Blanca en Bogotá, a la vez que se enfrentaron a las tropas antimotines.
Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, repelieron con piedras y otros objetos a los agentes, que utilizaron chorros de agua y gases lacrimógenos para tratar de dispersarlos, sin éxito hasta esta tarde.
La represión policial ocurrió muy cerca de la Casa de Nariño (Presidencia), donde Bush fue recibido por su homólogo colombiano y principal aliado en la región, Alvaro Uribe.
Los manifestantes gritaron esta tarde consignas como "Uribe fascista, lacayo imperialista", a la vez que rompieron las barreras puestas por la Fuerza Pública y bloquearon la avenida 7, por donde pasó la caravana del presidente norteamericano.
En reciente declaraciones a Prensa Latina, el vocero del Polo Democrático Alternativo (PDA), senador Jorge Enrique Robledo, aseguró que son muchas las causas por las cuales el presidente de Estados Unidos no es bienvenido en Colombia.
Entre los motivos para oponerse a ese viaje, el senador mencionó el Plan Colombia, porque además de la intervención militar estadounidense en el territorio nacional, le impuso al país todo tipo de condicionamientos económicos y sociales.
También, prosiguió, porque con el mal llamado "libre comercio" busca que las trasnacionales se apoderen de las materias primas, las empresas y el trabajo de América Latina.
Por su parte, el analista político Luis Noé apuntó que para que de la visita quedé algo bueno, Uribe debe contarle a su amigo que aquí hay casi tres millones de desempleados, más de dos millones de desplazados y miseria por todas partes.
De su lado, Bush debe convencerlo para desista de hacer el Mundial de Fútbol, y sí el Acuerdo Humanitario (canje de prisioneros) con la guerrilla, dijo.
"Así, de algo serviría la visita. Si no, sólo nos dejara el olor a azufre", aseveró Noé.
En un inusual editorial, el diario conservador El Tiempo asegura que Bush llega a Bogotá "con el sol a sus espaldas y su popularidad por los suelos".
Además, afirma, los puntos claves de Colombia ante Estados Unidos dependen menos de la Casa Blanca que del Congreso de ese país y su nueva mayoría demócrata.
"Seis años después de que Bush prometió que América Latina sería clave en su política exterior, el mandatario estadounidense emprende una gira continental que muchos han calificado no sólo de tardía sino de irrelevante", subraya El Tiempo.
Agrega que el viaje no ha recibido mayor despliegue en los propios medios de Estados Unidos, cuyas inquietudes internacionales siguen concentradas en Iraq y Afganistán.
Bogotá en alerta máxima por visita de Bush
Bogotá, 10 mar (PL) A menos de 24 horas de la llegada del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, esta capital está hoy en máxima alerta, con fuertes medidas de seguridad, numerosos retenes y operativos militares.
En un recorrido por la ciudad, Prensa Latina pudo constatar las extremas medidas de seguridad adoptadas para garantizar la tranquilidad durante la estancia del mandatario norteamericano, pero no han impedido manifestaciones aisladas de rechazo.
Más de una docena de retenes policiales están instalados en los alrededores de la Casa de Nariño (Presidencia) y las avenidas 26 y 7, por donde se supone pasará la comitiva del visitante desde el aeropuerto militar de Catam hasta la sede del Gobierno.
Para la seguridad de la ciudad se han desplegado 22 mil policías y cinco mil militares que están apostados en las entradas y salidas de Bogotá, así como centenares de detectives de inteligencia tratan de impedir cualquier acción contra la visita.
Desde este viernes, rigen la prohibición al porte de armas de fuego, la movilización de parrilleros en moto y el transporte de cilindros de gas y escombros. A partir de la madrugada de mañana se aplicará la ley seca hasta horas de la noche.
De otro lado, decenas de miembros del servicio secreto de Estados Unidos ya se encuentran en Bogotá ultimando los detalles del traslado del presidente Bush hacia la Casa de Nariño.
Las autoridades duplicaron la presencia de la Fuerza Pública en los alrededores de la Universidad Nacional, cuya principal entrada se halla sobre la avenida 26.
Los estudiantes de ese centro de altos estudios han comandado las manifestaciones de rechazo al viaje de Bush, que incluyeron enfrentamientos a piedras y papas explosivas con las tropas antimotines, quema de banderas y entrega de volantes.
Uno de esos volantes, atribuido a las Brigadas Antiimperialista sostiene "Fuera Bush de Colombia. Yankee go home", y afirma que la visita del presidente norteamericano a este país es la de un comandante en jefe de un ejército a uno de sus campos de batalla.
Mañana, las centrales obreras, organizaciones juveniles y estudiantiles, movimientos populares y sociales efectuarán una gran concentración de protesta muy cerca de la avenida por donde debe transitar la caravana de Bush.
En declaraciones a Prensa Latina, Fabio Arias, vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores, la mayor del país-, adelantó la masiva participación de obreros, estudiantes, militantes del Polo Democrático Alternativo y de otras fuerzas de izquierda.
Dificultades al TLC y Parapolítica coinciden con visita Bush
Bogotá, 10 mar (PL) Las dificultades a la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) Colombia-Estados Unidos y el escándalo de la Parapolítica coinciden hoy con la visita que realizará a esta capital el presidente de norteamericano, George W. Bush.
Tanto Bush como su homólogo colombiano, Alvaro Uribe, reconocieron los escollos a salvar por ambos gobiernos para que sus respectivos congresos aprueben el acuerdo comercial bilateral, firmado en noviembre pasado.
Pero más que el Legislativo colombiano, donde existe la mayoría necesaria para sancionarlo, donde peligra más el TLC es en el congreso norteamericano, dominado ahora por el partido demócrata, que desea modificar el texto del acuerdo.
Aunque Uribe es su principal aliado en la región y es de público conocimiento la amistad entre ambos presidentes, Bush tuvo que admitir que no será fácil conseguir los votos para sancionar el TLC en el Congreso de su país.
En entrevista con el diario colombiano El Tiempo, Bush señaló que "los TLC con Colombia y Perú serán votados pronto y como en todos los TLC vamos a luchar para aprobarlos".
Refirió que Uribe ha trabajado muy duro en Estados Unidos, ha estado haciendo llamadas, pero -prosiguió- estos son votos difíciles.
Bush llegará a Colombia cuando desde hace unos meses la nación se ve sacudida por los develados nexos entre políticos y las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), en lo que denominan aquí el escándalo de la Parapolítica.
Esos presuntos vínculos entre la oligarquía nacional y las AUC tienen ya en la cárcel a ocho congresistas, uno prófugo de la justicia, seis investigados y cerca de otros 20 en proceso de ser llamados a rendir versión libre.
Además, cerca de 100 funcionarios, militares y líderes locales son indagados en el escándalo de la Parapolítica, donde casi la totalidad de ellos son integrantes de los partidos, movimientos y agrupaciones de la coalición progubernamental.
Incluso, esa supuesta relación motivo la reciente renuncia de la ex canciller María Consuelo Araujo, debido a que su hermano, el senador Alvaro, es uno de los legisladores detenidos, y contra su padre, Alvaro Araujo Noguera, hay orden de captura.
Araujo Noguera es acusado del delito de secuestro extorsivo contra un empresario de Valledupar, capital del departamento de Cesar, con el objetivo de favorecer la candidatura al Legislativo de su hijo, de igual nombre.
Cuando trascendió la posibilidad de que la Corte Suprema llamara a indagatoria al congresista, este acudió a una cita en la Casa de Nariño (Presidencia) y al salir aseguró a la prensa que no caería solo si se le acusaba de tener nexos con el paramilitarismo.
Además de su hermana, la entonces canciller, Maria Consuelo, el parlamentario mencionó al propio presidente colombiano como una de las personas que serían salpicados por la Parapolítica.
Lo anterior coincide con la senadora opositora Piedad Córdoba, quien afirma que todos los caminos de los vínculos entre políticos y las AUC conducen a la Casa de Nariño.