Por: InSurGente / Prensa Latina
Fecha de publicación: 02/03/07
inSurGente.- El equipo de asesores del general Petreaus, flamante comandante en jefe de las tropas estadounidenses en Iraq -un grupo llamado nada menos que Cerebros confiables de Bagdad-, afirma, según el diario británico The Guardian, que los EEUU disponen de seis meses para ganar la guerra. El grupo de genios –o de oráculos, vaya usted a saber- sostiene que si no se consigue la victoria en ese plazo la ocupación terminará en un fracaso similar al de la guerra de Vietnam. Mientras ese estado mayor supremo y omnisciente evalúa el futuro de la guerra, la mayoría demócrata del Congreso está dispuesta a aprobar los créditos necesarios para continuar la “gran batalla de Bagdad” pero exige que el presidente reconozca la “sobrecarga presupuestaria” que supone la guerra. Fariseísmo puro. La batalla entre el ganar y el no perder no se juega entre genios pentagonales y legisladores cómplices y palabreros. Tampoco se juega en Washington ni en el bunker más protegido de la Zona Verde. Se juega en los barrios de Bagdad, entre la enorme máquina militar del ya desmoralizado ejército ocupante y la indoblegable voluntad del pequeño ejército insurgente. Los EEUU van a hacer la guerra contra reloj. El sufrimiento de Bagdad va a ser terrible.
Washington, 1 mar (PL) Oficiales estadounidenses de alto rango temen hoy que la ocupación de Iraq termine en un fracaso como la guerra de Vietnam, si el Pentágono no logra la victoria en el país árabe en los próximos seis meses.
Asesores del jefe de las tropas norteamericanas en Iraq, general David Petreaus, dictaminaron que si en un semestre no consuma el triunfo, sus fuerzas estarían inmersas en un escenario tan convulso que se verían obligadas a emprender el inmediato regreso a casa.
El diario británico The Guardian confirmó que el vaticinio proviene de un grupo de veteranos oficiales, expertos en lucha contrainsurgente, quienes permanecen en un área desconocida de la llamada Zona Verde, en Bagdad.
Lo integran, entre otros, los coroneles Peter Mansor, ex jefe de una división blindada, HR McMaster, otrora jefe de operaciones especiales y Michael Meese, hijo del ex fiscal general Edwin Meese, integrante del Grupo de Estudios sobre Iraq.
Entre sus misiones, el grupo está encargado de lograr que funcione la llamada nueva estrategia del presidente George W. Bush para Iraq, cuyo principal ingrediente es el envío adicional de 21 mil 500 soldados para la capital iraquí y la rebelde provincia de Anbar.
El equipo es conocido como Cerebros confiables de Bagdad y, según un oficial vinculado a su trabajo, saben que actúan contra reloj.
Los asesores califican de insuficiente el número de tropas en Iraq, lo cual consideran uno de los obstáculos para obtener la victoria.
Mencionan además, entre otros factores adversos, la desintegración de la coalición internacional, el probable incremento de la violencia una vez que comience la retirada de los soldados británicos y el descenso de la moral combativa ante el incremento de bajas fatales.
Este miércoles, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, acusó al gobierno de Bush de poner en peligro a los militares desplegados en suelo iraquí debido a que los mismos carecen de suficiente preparación.
Pelosi, al igual que otros líderes de su bancada, exigen el retorno a casa de los destacamentos dispuestos en la nación árabe.
Según el último sondeo del diario The Washington Post y la televisora ABC News, el 67 por ciento de los estadounidenses desaprueban la gestión del Presidente en la contienda armada contra los iraquíes.
Demócratas adelantan iniciativa antibélica en Congreso EE.UU.
Washington, 1 mar (PL) Líderes demócratas de la Cámara de Representantes presentaron hoy una propuesta antibélica que no cortaría los fondos de la guerra contra Iraq, pero exigiría a la Casa Blanca reconocer problemas de sobrecarga financiera.
Varios congresistas de la cámara baja estadounidense quieren presionar al presidente George W. Bush para que admita que la conflagración en el Medio Oriente está sobrecalentando al erario público del norteño país, reportaron noticieros.
Según fuentes parlamentarias, el plan podría lograr un amplio apoyo bipartito en su camino hacia el Senado, y legisladores demócratas esperan también un gran respaldo de una opinión pública encolerizada por los cuatro años de desastrosa contienda.
Sin embargo, el representante republicano Adán Putnam calificó a la iniciativa demócrata como una maniobra de distracción de los opositores de Bush, cuyo verdadero objetivo final es recortar los fondos para las tropas en combate, dijo.
En general, la comunidad demócrata estadounidense reaccionó críticamente a la escalada militar en Iraq propuesta por el gobernante tejano, y señaló que intentará congelar la nueva acometida bélica del Ejecutivo.
Gran parte de los legisladores expresaron preocupación por la iniciativa de la Casa Blanca, que incluye un plan para enviar unos 21 mil 500 soldados adicionales al Oriente Medio.
Incluso congresistas republicanos manifestaron su rechazo al flamante programa de la Oficina Oval, que podría conducir a la nación árabe a una espiral ascendente de violencia sin precedentes, advierten analistas políticos en Washington.
En casi cuatro años de agresión, más de tres millares de militares estadounidenses murieron en enfrentamientos con los comandos de la resistencia iraquí.